lunes, 25 de febrero de 2008

Tiempo de almizcle...


Dormía, cuando de repente me llego aquel olor... era ella, comprendí que no había sido un sueño...todo lo que había vivido aquella noche fue real, la lluvia, las callejuelas deshabitadas de aquella ciudad , la triste y desconfiada mirada, el pelo mojado, la cama ajena.
La hechizante magia de aquella persona me cautivo de tal manera que me alejo del mundo real.
Irrealidad y deseo, firmes sentimientos que juntos pueden hacer que vueles hasta las puertas de ese delicioso edén que resulto ser aquel tenue y acojedor aposento....s

2 comentarios:

brujita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
brujita dijo...

Realmente debe ser una mujer especial.. mi querido zapatero corre a buscarla por que quien logra describir y sacar a pedazos palabras de los recuerdos como lo has hecho tu... realmente quiere volver a estar allí...