
Así olía aquella chica que conocí ayer, hierba fresca, aire puro, a tierra, a tinta, a fruta prohibida, a bósque profundo, a pampa y tango... detras de aquella enigmática mirada encontre un ángel que me dejó sin aliento. Sus ojos mirándome con nostalgia, ternura, deseo, me salvaron y me llevaron a ese rincón en el que las palabras sobraban, me sedujo, me insinuo, me desnudo el alma, me tranquilizo, me salvo.... necesitaba esa mirada.
Y mientras escribo recuerdo que de ella solo me queda el perfume de su cuerpo...
Y mientras escribo recuerdo que de ella solo me queda el perfume de su cuerpo...

2 comentarios:
Aquella chica debe ser excepcional.
Conocerle no puede haber sido una casualidad, seguramente sea la magia del universo.
quedate a su lado y no dejes de disfrutar su olor a canela...
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